Artrosis: Cómo la nutrición ayuda en la sintomatología

Artrosis nutricionista Pamplona

Artrosis: Cómo la nutrición ayuda en la sintomatología

Dolor y rigidez en las articulaciones: ¿hay solución?
La degradación del cartílago de las articulaciones, es decir, la artrosis, se convierte en fuertes dolores, deformaciones y rigideces más o menos pronunciadas. Todos sufrimos un inevitable envejecimiento del esqueleto, pero la artrosis, lejos de ser un simple envejecimiento, puede mejorar su sintomatología gracias a algunas sustancias naturales y una alimentación adecuada.

El cartílago, cada vez más fino
Con la artrosis el cartílago se vuelve cada vez más fino hasta llegar a desaparecer. Si lo comparamos, por ejemplo, con la rueda de un coche, si las ruedas se desgastan acabarías conduciendo directamente sobre las llantas. Por lo que, sin cartílagos el movimiento del cuerpo hace que en las articulaciones el hueso choque contra hueso.

El buen estado de las articulaciones depende del correcto funcionamiento de los condrocitos, que son las células que fabrican el cartílago.

Pero en la artrosis, los condrocitos son víctimas de una inflamación que les vuelve hiperactivos, lo que crea un auténtico síndrome de destrucción. Independientemente de la causa de la inflamación, los condrocitos reaccionan tratando de producir más elementos que constituyen el cartílago, lo que hace que acaben “agotándose” y, en consecuencia, les sobreviene un estado de fatiga crónica y se ven incapaces de fabricar cartílago nuevo.

Por el contrario, se van a generar cada vez más moléculas proinflamatorias, las citoquinas, que atacan a otros condrocitos y a las células sanas. Es decir, las citoquinas acaban destruyendo el cartílago existente e impiden que se forme uno nuevo.

De este modo, el cartílago se auto degrada y, cuanto más perdura la inflamación, más se agrava la artrosis. Además, el resto de la articulación (tendones, ligamentos o el hueso) también se ve atacada.

Las verdaderas causas de la artrosis
Como origen de esa inflamación de los condrocitos, la genética interviene entre el 15 y el 20% de los casos. Es decir, si uno de los padres tiene artrosis, los hijos tendrán más probabilidades de sufrirla. Por eso, aunque ningún gen por sí solo puede provocar la enfermedad, es decisivo seguir un estilo de vida sano para impedir su aparición o retrasarla lo más posible.

Otra causa de la inflamación es el sobrepeso, que provoca una presión excesiva sobre la articulación de la rodilla y la cadera, pero también una inflamación crónica capaz de sobreexcitar los condrocitos no sólo de estas articulaciones en concreto, sino también del resto del cuerpo.

El sedentarismo es fatal para las articulaciones, ya que cuanto menos se utilizan más se deterioran. Para evitarlo hemos de practicar una actividad física suave y regular, incluso en caso de artrosis (caminar, nadar, bicicleta, esquí de fondo, etc.). Buscaremos el término medio en duración e intensidad y evitaremos los deportes en los que exista riesgo de sufrir traumatismos (fútbol, rugby, esquí de descenso, etc.).

Los traumatismos (fracturas, esguinces, etc.) generan citoquinas proinflamatorias, así como las malas posturas. Por ejemplo, la posición de los puños y codos mientras se maneja el ratón del ordenador, las manos sobre el teclado del ordenador o los dedos sobre el piano, entre otros.

El cuidado natural de las arterias. Hay tesis que indican que la artrosis va ligada al estado cardiovascular. Se ha demostrado que la calidad de la sangre (falta de fluidez, alta capacidad de coagulación) también puede afectar el avance de la artrosis. Y por otra parte se sabe que el consumo elevado de fruta y aliáceos (ajo, cebolla, chalotas y puerros) tiene un efecto protector sobre los cartílagos..

Nutrición para combatir la artrosis
Las enfermedades crónicas como la artrosis están ligadas a la alimentación, debido a una hiperpermeabilidad intestinal, fuente de inflamación crónica o subclínica. Por lo tanto, los principales cambios generales que se deben realizar son (se debe personalizar el tratamiento a cada paciente):

  • Eliminar la leche animal y sus derivados
  • Eliminar el gluten
  • Evitar los alimentos cocidos a temperatura elevada: evitar cocciones superiores a 110°C
  • Eliminar los embutidos
  • Excluir los aceites refinados
  • Reducir al máximo los alimentos industriales
  • Eliminar el azúcar refinado
  • Limitar el consumo de sal

 

Una alimentación hipotóxica excluye dos grupos de alimentos sobre los que se basa gran parte de la alimentación moderna: los productos lácteos y los cereales con gluten. Si además de eliminarlos nos acostumbramos a comer verdura cruda en cantidad y cocciones al vapor para evitar la formación de AGE, recuperaremos la salud de las articulaciones.

 Hoy en día encontramos suplementos naturales como plantas y especias con propiedades antiinflamatorias e hidratantes que mejoran la sintomatología, proporcionando flexibilidad y elasticidad al cartílago. Por lo tanto, la nutrición y la suplementación mejorarán la sintomatología de la artrosis, pudiendo estar más controlada.