Señales que te indican que tienes intestino permeable

Intestino permeable nutricionista Pamplona

Señales que te indican que tienes intestino permeable

¿Sabes que detrás de los problemas de piel, de tus alergias o de tu cansancio podría estar el intestino permeable?

Nuestro intestino contiene una cantidad desproporcionadamente alta de microbios, y son esenciales para combatir agentes causantes de enfermedades tales como bacterias y virus. Por lo tanto, conservar la salud intestinal es una de las mejores maneras de mantener un cuerpo sano.

El intestino permeable que es mucho más común de lo que piensas y te aleja de tu salud intestinal y general. Es más, ahora mismo hay millones de personas luchando contra el intestino permeable sin saberlo.

Para que lo entiendas vamos a verlo como un muro de ladrillos. El cemento que une los ladrillos es poroso, pero con el diámetro preciso para que pasen solo las moléculas beneficiosas, es decir, los nutrientes para nuestro organismo. Pero, cuando quebraja se crean agujeros por donde pueden pasar moléculas de mayor tamaño, incluso insectos. Extrapolado a nuestro intestino, pasarían los nutrientes, partículas de alimentos, toxinas, bacterias… al torrente sanguíneo sobrecargando el hígado y debilitando el sistema inmune.

El gluten hace que las células intestinales (los ladrillos del muro) liberen zonulina, una proteína que puede romper las uniones estrechas (el cemento) en el revestimiento intestinal. Pero, también se sospecha de otros alimentos inflamatorios como los lácteos o alimentos tóxicos como el azúcar y el alcohol.

Veamos ahora, cuales son las señales de que padeces un intestino permeable:

  1. Sentirse ansioso, desanimado o deprimido

¿Sabías que el 70% de la serotonina de tu cuerpo se encuentra en tu intestino? Los niveles bajos de serotonina se han relacionado con estados de ánimo inestables, depresión y ansiedad, así como las funciones de comer y dormir.

  1. Alergias estacionales o asma.

Lo mismo que existe un eje intestino-cerebro, también hay un eje intestino-pulmón, donde una microbiota intestinal desequilibrada afecta a la microbiota respiratoria. Hay evidencia científica de que personas con síndrome de intestino irritable tienen problemas alérgicos o asmáticos.

  1. Problemas digestivos como gases, distensión abdominal, diarrea o síndrome del intestino irritable.

Los problemas intestinales agudos tales como hinchazón, diarrea y gases, pueden significar un desequilibrio en las bacterias intestinales. Las evacuaciones irregulares o gases pueden indicar niveles bajos de ácido en el estómago, afectando a la capacidad de descomponer los alimentos.

  1. Pre-diabetes o diabetes

En un estudio publicado en la revista Endocrinology Connections, tres científicos rusos demuestran una conexión entre la microbiota del intestino grueso y la presencia y el desarrollo potencial de la diabetes tipo 2.

Algunas bacterias intestinales incitan una respuesta inmune que “causa inflamación en todo el cuerpo, incluyendo el hígado y las células de grasa que pueden afectar el metabolismo general y la sensibilidad hepática”.

  1. Enfermedad autoinmune como la artritis reumatoide, la tiroiditis de Hashimoto, el lupus, la psoriasis o la enfermedad celíaca

El intestino permeable y la intolerancia al gluten, son los desencadenantes para las enfermedades autoinmunes. Los problemas intestinales pueden manifestarse en condiciones agudas y crónicas.

“Existe una gran evidencia de que el aumento de la permeabilidad intestinal desempeña un papel patógeno en varias enfermedades autoinmunes, incluyendo la enfermedad celíaca y la diabetes tipo 1”, dice el biólogo de la mucosa, el Dr. Alessio Fasano.

  1. Problemas de la piel como el acné, la rosácea o el eczema

Las erupciones cutáneas y la condición crónica de la piel con eczema pueden sugerir un problema en el intestino, debido a un desequilibrio en las bacterias, una disbiosis intestinal. El intestino permeable, una condición donde partículas de alimentos “escapan” del intestino en lugar de ser digeridos, puede provocar inflamación y suprimir el sistema inmunológico. La inflamación, por supuesto, es más evidente en la superficie de la piel.

  1. Alergias alimentarias o aumento de la sensibilidad a los alimentos

Las intolerancias alimentarias (por ejemplo, intolerancia a la lactosa) son casi siempre el desencadenadas por un intestino permeable. Recuerda que un intestino permeable no digiere correctamente todos los alimentos. En vez de permanecer dentro del intestino, el alimento sale de los intestinos, entrando al torrente sanguíneo y activando el sistema inmunológico, por que cree que es atacado por algo extraño.

Cuando este alimento “escapa”, el cuerpo lo interpreta como una amenaza e inicia una respuesta inmune. El desarrollo o el empeoramiento de las alergias alimentarias y la sensibilidad repentina a ciertos alimentos pueden indicar un problema.

  1. Diagnóstico de fatiga crónica o fibromialgia

Las personas con síndrome de fatiga crónica tenían bacterias distintas y cantidades elevadas de varias especies de bacterias en los intestinos en comparación con los individuos sanos. Además, la composición bacteriana parecía cambiar dependiendo de la gravedad de la enfermedad. Estas asociaciones se mantienen independientemente de si una persona con síndrome de fatiga crónica padece también el síndrome del intestino irritable.

  1. Desequilibrios hormonales como períodos irregulares.

El estroboloma es el conjunto de bacterias capaz de modular la circulación enterohepática de los estrógenos, influyendo en los niveles circulantes y su excreción.

Si la microbiota es saludable, existe una eubiosis, el estroboloma produce la cantidad necesaria de una enzima para mantener la homeostasis de los estrógenos. Pero cuando se da una disbiosis, un desequilibrio de la microbiota intestinal, la cantidad de la enzima varía generándose un aumento de estrógenos libres, lo que conlleva a un desarrollo de diversas patologías.

  1. Mal aliento

La halitosis, es el término médico utilizado para describir crónicamente el mal aliento. Un desequilibrio microbiano en el intestino puede transportarse a otras áreas del cuerpo, incluyendo la boca. Las fluctuaciones en la microbiota intestinal, hacen que el cuerpo sea cada vez más susceptible a condiciones que causan mal aliento (por ejemplo, enfermedad renal o diabetes).

  1. Dificultad para dormir o insomnio

Los problemas de caer dormido son indicadores de algún desequilibrio químico en el cerebro. Como se mencionó, nuestro intestino almacena y regula la serotonina, un neurotransmisor esencial para inducir y regular los patrones de sueño.

Cuando la serotonina falta o está desequilibrada, puede conducir a ataques de insomnio o dificultad para dormir.

  1. Peso fluctuante

Algunas bacterias intestinales promueven la pérdida de peso, y no de manera saludable. Por ejemplo, un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO), pueden interrumpir la absorción de grasa, minerales y vitaminas.

Y por último recordar una frase de Alessio Fasano: “UN AUMENTO DE LA CARGA ANTIGÉNICA, POR ALTERACIÓNES DE LAS UNIDADES ESTRECHAS DE LA PARED INTESTINAL, ES CONSIDERADA COMO LA PRINCIPAL CAUSA DE MUCHAS ENFERMEDADES INMUNITARIAS”