Las dietas no adelgazan, engordan

Las dietas no adelgazan, engordan

El 81% de los españoles fracasa al hacer una dieta, según una encuesta realizada por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). En ella se destaca también que uno de los principales motivos por los que estas personas hacen dietas es equilibrar su estado emocional; exactamente un 78,8% de los encuestados.

¿Puede que el estado emocional esté relacionado con el fracaso de las dietas?

Un aspecto que debes tener en cuenta, es que cambiar la manera de comer no resulta sencillo y, no se hace de un día para otro. El tipo de alimentación que llevamos está influenciado por el entorno, la familia, las relaciones, la cultura, el ritmo de vida y algo mucho más complejo, el equilibrio emocional de cada uno.

Llevar una “dieta” implica luchar contra estos aspectos, por eso se realizan a corto plazo y sin el compromiso suficiente. Pero, el estado anímico no solo influye en la dieta.

Generalmente las dietas de adelgazamiento suelen ser muy restrictivas en cuanto a calorías, y pobres en algunos macro y micronutrientes. El ¡boom! de “sin grasa” es un error. Nuestro cuerpo necesita las grasas, las grasas buenas, para la absorción de vitaminas liposolubles (vit. A, E, D y K), regula las hormonas, interviene en la inflamación silenciosa, etc…

Si tu al organismo le sometes a este tipo de dietas una vez en tu vida no pasa nada. El problema viene cuando “estas a dieta” siempre, realizas constantemente dietas para bajar de peso y, acaban por no funcionar. El cuerpo es muy inteligente y cuando haces una dieta restrictiva, el metabolismo se va ralentizando porque no ingieres suficientes nutrientes para quemar y producir energía, conservando la grasa que tienes y, si a eso, le sumas la falta de actividad física, es el coctel perfecto para que no funcione.

Tu metabolismo cada vez será más lento, y en cuanto vuelvas a tu alimentación habitual, como el metabolismo está ralentizado, engordas, hasta que llegamos a un punto que no podemos bajar de peso, por mucho que lo intentemos.

Las hormonas también tienen un papel importante en la reducción de grasa corporal, como consecuencia bajas de peso. La insulina, la leptina, la grelina…

Otro aspecto que nos influye a la hora de bajar de peso es la microbiota intestinal. Un microbiota alterada por la alimentación y estilo de vida debe ser reconstituida y reeducada. En el intestino tenemos tres grandes grupos de bacterias, las Firmicutes, Bacteroidetes, Actinobacterium. Y el equilibrio entre los tres grupos de bacterias y sus especies es la clave para tu salud y perder peso. Se ha visto que la microbiota intestinal influye en el estado de ánimo. Por lo tanto, es importante tener:

  • Diversidad bacteriana.
  • Más Bacteroidetes que Firmicutes. Sabrás que tienes pocos bacteroidetes porque las legumbres suelen causarte muchos gases.
  • Dentro del grupo de los bacteroidetes necesitamos tener más cantidad de especies bacterianas Prevotella que Bacteroides.
Si quieres perder peso, necesitas conocer tu microbiota

Antes de comenzar una dieta:

  • Fíjate como evacuas.
  • Fíjate si las legumbres te sientan muy mal.
  • Hazte un estudio de heces para comprobar si tienes desequilibrio en tu enterotipo con Prevotella vs. Bacteroides.

 

Hay muchos errores que circulan alrededor del mundo de las dietas y, verdaderamente no me gusta llamarlas así, porque a nivel psicológico nos está diciendo que es algo restrictivo, que no voy a poder comer nada, que me van a quitar el pan, ¡¡¡¡aburridas!!!!…. En realidad, deben ser cambios de hábitos alimentarios hacia una alimentación sana, equilibrada y de cercanía, adaptada a cada persona, que trabaje la microbiota intestinal, junto con una actividad física.

Pero no debes olvidarte que el mayor lastre de hoy en día es el sedentarismo. El cuerpo está diseñado para el movimiento y no para estar sentado todo el día en una silla, sofá…, además de la alimentación obesogénica que hay instaurada.

El aumento del sobrepeso y la obesidad en nuestra sociedad comienza a ser preocupante. Cada vez nos encontramos más niños con sobrepeso y obesidad. Siendo lo más preocupante para mí, que lo estamos normalizando, y ya no vemos un sobrepeso en la persona.

El ejercicio físico es primordial para activar el metabolismo y mejorar tu microbiota. Con esto, no quiero decir que te apuntes como loc@ a un gimnasio. Hay que tener en cuenta que cada persona tiene sus limitaciones, con lo cual, dependiendo de cada uno, el simple hecho de salir andar a un paso ligero y durante una hora nos estará activando ese metabolismo. Y si a su vez llevas una dieta equilibrada, sana conseguirás quemar las reservas tu cuerpo, consiguiendo así una reducción.

Lo importante es reducir la grasa corporal y no fijarnos tanto en el peso. Debes buscar tu peso saludable y reducción de grasa, buscando como fin la salud. Tengamos en cuenta, que un sobrepeso a la larga puede llevar a problemas más serios.

Por lo tanto, a la hora de ponerse “a dieta” es muy importante, modificar los hábitos alimentarios, realizar actividad física, conocer tu microbiota, equilibrar el estado emocional, el sueño y regular las hormonas. Debemos estudiar la situación de cada persona para adaptar todos los puntos a su situación actual.