¿Tengo inflamación silenciosa? La nutrición es clave

Nutrición e inflamación

¿Tengo inflamación silenciosa? La nutrición es clave

La inflamación es un proceso natural que ocurre en el organismo, siendo un mecanismo de defensa que nos protege de agentes extraños o dañinos. En la superficie de nuestro cuerpo la reconocemos cuando hay calor, dolor e hinchazón en una zona. Su función es llevar más nutrientes y defensas a la zona afectada.

Este proceso también ocurre en nuestro interior cuando el problema afecta a órganos o tejidos internos ante un desequilibrio crónico, llamado “inflamación crónica”. Es un proceso tisular constituido por una serie de fenómenos moleculares, celulares y vasculares con finalidad defensiva frente a agresiones físicas, químicas o biológicas. Debido al nivel defensivo aumentan los mediadores de la inflamación y, no siempre hay “hinchazón” o “dolor”, pero sí una estimulación del sistema inmune.

Cuando la inflamación se prolonga en el tiempo o se hace desproporcionada, entonces es dañina. Cada vez se tiene más claro que está inflamación crónica o silenciosa está causando o perpetuando enfermedades como el Alzheimer, cáncer, artrosis, enfermedades cardiovasculares, enfermedades reumatológicas, obesidad, diabetes…

¿Qué factores causan la inflamación crónica?

El estrés continuo, la predisposición genética, sobrepeso, obesidad, síndrome metabólico, falta de sueño, falta de actividad física (sedentarismo), infecciones de repetición, la exposición a tóxicos ambientales como el tabaco, la contaminación. Todos estos factores contribuyen a que se produzca una alteración hormonal y metabólica, desencadenando la inflamación. Pero nos dejamos el más importante, la alimentación, la cual es el combustible para nuestro cuerpo. Un ejemplo muy sencillo: si mi coche es de gasolina, le pondré gasolina…

Entonces, ¿por qué no le damos a nuestro cuerpo el combustible que necesita?

El estilo de vida que llevamos hoy en día, en el cual no tenemos ni un minuto para nosotros, hemos caído en el mayor error, el consumo de alimentos ultrapocesados. ¡¡Claro!!, es muy rápido y sencillo, llegamos a casa, abrimos el envase, calentamos al microondas y ¡listo! El abuso de harinas refinadas, cereales refinados, azúcares, alimentos ultraprocesados, refrescos, carnes…, muy alejado de un patrón de alimentación saludable y equilibrado, conlleva a que el organismo entre en un estado proinflamatorio continuo. Desencadenando en una inflamación silenciosa.

¿Pero, nos hemos parado a mirar que estamos comiendo en realidad?

La vida moderna nos lleva al consumo de alimentos pro-inflamatorios y hacia hábitos de vida poco saludables, sobrecargando nuestro organismo. El daño progresivo y silencioso de esa inflamación o irritación celular persistente la podemos evitar si cambiamos nuestros hábitos de vida y alimentarios, buscando un equilibrio hormonal y metabólico. Para ello, debemos tener en cuenta que la producción de insulina sea estable, así como la ingesta de omega 3 elevada, para favorecer los eicosanoides buenos.

Los eicosanoides son mediadores que participan en diversos procesos, en el sistema nervioso, proceso inflamatorio, respuesta inmune, transmisión del dolor.

Es muy importante una dieta equilibrada entre las proteínas, hidratos de carbono y grasas (poliinsaturadas-buenas-), para poder obtener un equilibrio en los mediadores, así como una estabilidad en la producción de insulina, favoreciendo la disminución de la inflamación.

Podemos considerar 3 estadios distintos en nuestra salud:

1- Bienestar     —————     2- enfermedades subcrónicas      —————     3- enfermedades crónicas

¿Tienes alguno de estos síntomas?

Sobrepeso, ganas de comer hidratos de carbono (sobre todo a la noche), siempre tienes hambre, siempre estás fatigado, estreñimiento, alteraciones en el sueño (duermes poco o demasiado), te cuesta despejarte cuando te levantas, dolores de cabeza….

La zona en la que nos solemos mover todos es en la “subcrónica”, tú sabes que no estás bien pero no estás mal como para considerar que estás enfermo.

Cambiando la alimentación podemos conseguir que el organismo esté equilibrado, disminuyendo la inflamación y el dolor, por lo que mejoraremos muchos de los síntomas de la artritis, artritis reumatoide, fibromialgia, enfermedades autoinmunes, problemas de piel, asma, bronquitis, enfermedades gastrointestinales….

Notas que estás en la fase subcrónica y necesitas que te ayude….

¡NUTRE TU SALUD!